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Las principales causas de la Gingivitis


La Gingivitis es la inflamación de las encías. Es causada por la acumulación de placa bacteriana que al no ser removida con la limpieza adecuada se transforma en sarro, el cual no puede ser removido fácilmente con el cepillo de dientes. De existir éste en sus dientes, necesitará de un especialista que haga el trabajo de remoción.

La gingivitis torna las encías de un color más oscuro al normal. Los tejidos que hay entre los dientes se inflaman, hay dolor y en ocasiones sangrados.
La gingivitis puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero es en los adultos donde se presenta con mayor frecuencia debido a la falta de aseo bucal constante y adecuado así como incorrecciones en la forma de cepillarse. En casos avanzados provoca halitosis, es decir, olor desagradable en la boca.
En México, debido a la poca cultura de higiene bucal, más del 99.9 por ciento de la población sufra de este trastorno en las encías en mayor o menor escala.

Las personas con enfermedades como la diabetes o el SIDA son más proclives a padecerla. Los cambios hormonales en el embarazo ocasionan náuseas matutinas. Este factor ocasiona que se lleve a cabo una higiene bucal ineficiente, y por tanto, la aparición de una gingivitis leve.

La deficiencia de vitamina C es otro factor que influye en la inflamación y sangrado de las encías.
Aunque es más común en adultos, la gingivitis también afecta a niños, principalmente a aquellos con leucemia. Sus encías sangran con mucha facilidad pues ellos tienen deficiencias en su sistema inmunológico que no les permite la coagulación adecuada, provocando hemorragias que tardan varios minutos en detenerse. En las mujeres posmenopáusicas, la gingivitis descamativa ocasiona que las encías se vuelvan más frágiles.

Las terminaciones nerviosas quedan al descubierto porque la capa externa de las encías se separan del tejido.
En los casos antes mencionados se trataba de una gingivitis simple que se pudo haber evitado con una aseo bucodental adecuado, es decir cepillado de dientes tres veces al día, uso de hilo o seda dental, enjuague bucal y limpieza profesional por lo menos una vez al año.

De ser necesario hay que acudir con el dentista para que retire, de manera profesional y con equipo adecuado, toda la placa bacteriana que se acumuló por falta de limpieza diaria y correcta. También será el especialista quien indique la forma correcta de efectuar el cepillado de dientes y muelas y la manera adecuada de utilizar el hilo o seda dental.

Cuando la gingivitis pasa a una segunda fase se le conoce como Periodontitis, enfermedad que trae como consecuencia la caída de los dientes al afectar la encía, llegando hasta el hueso y ocasionando el desprendimiento de las piezas dentales.