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Desde
antaño se ha tenido un concepto equivocado sobre las
reales causas de los problemas de aliento que presentan aleatoriamente
algunas personas. Halitosis, como mal llaman la mayoría
al mal aliento, es el termino utilizado para describir un
mal olor despedido por boca y causado por problemas sistémicos
u orgánicos como puede ser sinusitis, esofagítis,
diabetes, enfermedad renal, enfermedad hepática, Trimetilaminuria
etc.) y no de origen oral.
En
cambio el termino mal aliento describe en su terminología
misma que el mal olor bucal despedido específicamente
tiene su origen oral. Aclarado este detalle tan importante
pasamos ya a desmenuzar el origen oral del mal aliento y el
origen sistémico de la Halitosis.
Todos
como odontólogos conocemos lo que son las bacterias
gran negativas anaeróbicas (microorganismos que no
permiten tinción frente a los agentes químicos
específicos de laboratorio y que se ha demostrado que
no pueden desarrollarse en presencia de oxigeno). Estos seres
vivos microscópicos tan específicos, se encuentran
alojados en la boca de todos los humanos, escondidos en los
lugares lógicamente donde el oxigeno no los afecta
y bajo el control de ciertos elementos presentes en la boca
que les impide desarrollarse y multiplicarse en cantidades
que se le consideren dañinos.
La
saliva humana es un líquido que entre muchas cualidades
importantes posee algunas que competen a nuestro tema y entre
ellas esta que sirve de solución equilibrante del pH,
produce inmunoglobulina que regula la reproducción
de esas bacterias y lleva la oxigenación a los tejidos
orales.
Las
bacterias anaeróbicas negativas generalmente se esconden
en los espacios interproximales, en la parte posterior de
la garganta, en los sacos periodontales y sobretodo en el
tercio posterior de la lengua, todo esto evitando así
un contacto directo con la saliva y por ende con el oxigeno.
Estas bacterias SOLAMENTE ingieren proteínas y en su
desdoblamiento producen aminoácidos muy específicos
que a su vez se convierten en algunos compuestos volátiles
y mal olientes llamados CVS (Compuestos Volátiles Sulfonados).
Su
reproducción es igual a la de cualquier bacteria y
cabe decir que si el nanoecosistema que le rodea les favorece,
se reproducen entonces a una velocidad increíble complicando
aun más el panorama de mal aliento.
Lo
que sucede es una sumatoria de fuerzas y entre ambas condiciones
producen otra de peores consecuencias, pues las bacterias
negativas anaeróbicas aprovechan los sacos periodontales
agrandados y repletos de sangre y pus (de nuevo...proteína
pura) y lo invaden como inquilinos a un multifamiliar en busca
de alojamiento y nido reproductivo. Lugar donde a penas la
saliva cargada de oxigeno penetra.
La
diferencia entre una persona con mal aliento y otra que no
lo tiene es la misma que para dos personas que sufren una
de la presión y otra no. Depende en gran parte del
organismo de cada cual y de otros factores externos como la
dieta, la higiene, la hidratación orgánica,
el pH de la saliva, el balance de electrolitos etc. (esto
seria otro articulo prácticamente), pero básicamente
esto lleva a concluir que la diferencia final esta en la cantidad
de bacterias GNA que posee cada cual en un momento determinado
y que el grado de mal aliento no es el mismo siempre, que
dependerá de la hora del día pues ellas al igual
que nosotros no defecamos siempre a la misma hora y muchas
veces tampoco se nos dan los alimentos que deseamos siempre,
ni nos higienizamos siempre con el mismo interés ni
la misma frecuencia entre otros muchos parámetros.
Fuente: Dr. Carlos Alb. De Soto Molinari República
Dominicana
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