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El
ministerio de Salud belga anunció esta semana su decisión
de retirar del mercado productos como tabletas, enjuagues
dentales, chicles, comprimidos y gotas con flúor, que
se administran para prevenir las caries y que son de venta
libre, al considerar que su ingestión excesiva puede
tener "una influencia negativa sobre la salud".
La medida se fundamenta en estudios científicos que
han encontrado una relación entre la toma de flúor
y enfermedades como la osteoporosis, por ejemplo. Pese a la
prohibición belga, la Unión Europea permitirá
el próximo año el uso de flúor en productos
alimenticios, sin desconocer que un excesivo consumo de flúor
puede no ser sano.
Los dentistas belgas, en general, aprobaron la inminente prohibición
de productos con flúor. "Deben ser vendidos sólo
por prescripción en casos aislados", declaró
la Sociedad de Medicina Dental. Al mismo tiempo, precisaron
que "la prohibición no afecta a los dentífricos
fluorados" y que, por tanto, el uso de estos productos
no es perjudicial, ya que "contienen una dosis adaptada".
Las cantidades de flúor diarias recomendables para
los seres humanos oscilan entre los 0,25 miligramos para los
niños de 0 a 2 años y 0,5 para los niños
de 2 a 12 años. No obstante, el Consejo Nacional de
Alimentación belga, que depende del ministerio de Salud,
considera que "es imposible determinar una dosis diaria
recomendable".
Adaptación: Redacción
Dominio Dental
Fuente: Revista Noticias Dentales
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