Regresar
 
 
Principal| Archivo Noticias|Salud Bucal
Linfangiogénesis Intratumoral un Cáncer Oral


Un trabajo publicado en la revista Cáncer pone de manifiesto que la linfangiogénesis intratumoral es un marcador de mal pronóstico en cánceres orales incipientes en cuanto a riesgo de recurrencia y periodo libre de enfermedad.

El estudio ha contado con la coordinación del doctor Mario Muñoz, del Departamento de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid), y forma parte de un extenso trabajo en el que se analizó la importancia en el pronóstico de la expresión o no de moléculas de adhesión epitelial en las células tumorales.

Para llevar a cabo este trabajo, que ha sido galardonada con el premio Ernesto Seco que otorga la Real Academia de Medicina, se ha realizado un análisis inmunohistoquímico de 61 muestras tumorales recopiladas en los últimos veinte años en el hospital madrileño. Los especimenes se caracterizan por tener menos de 4 centímetros, estar localizados de forma primaria en lengua libre o suelo de boca, haber sido extirpados quirúrgicamente mediante resección local y disección cervical, y no observarse afectación metastásica en los ganglios cervicales.

RESULTADOS DISTINTOS

El análisis se centró en la identificación en las muestras del marcador PA2.26, que señala de forma uniforme el endotelio de los vasos linfáticos. Los datos inmunohistoquímicos fueron comparados con los del seguimiento de cada paciente y los resultados mostraron que no todos los tumores presentaban linfáticos en el interior del tejido intratumoral. En 33 se observó su presencia, mientras que en 28 no se dio este supuesto.
Una vez obtenidos estos datos, se analizó la importancia que podían tener en el pronóstico del paciente. “La presencia de linfangiogénesis intratumoral es un factor de mal pronóstico, fundamentalmente en cuanto a la probabilidad de recurrencia y al periodo libre de enfermedad”, señala Mario Muñoz.

Por otra parte, la supervivencia de este grupo de pacientes no se vio afectada por la presencia o no de nuevos vasos intratumorales. “Pensamos que puede deberse al pequeño tamaño de la muestra y al buen pronóstico que tienen estos tumores de menos de 4 centímetros y sin afectación ganglionar”, explica el doctor Muñoz. “Analizar la presencia de linfáticos como un factor pronóstico más en la biopsia preoperatoria nos puede ayudar a tomar la decisión terapéutica”, añade.

Nueva hipótesis

En otro apartado del estudio, pendiente todavía de publicarse, el equipo coordinado por Mario Muñoz ha analizado la presencia de moléculas de adhesión epitelial, las cadherinas E y P, como marcadores pronósticos. Anteriormente, ya se había encontrado relación entre la pérdida de expresión de la cadherina E con el pronóstico de enfermedad, pero aún no se había estudiado en el cáncer de cavidad oral la importancia de la expresión de la cadherina P. La conclusión es que la pérdida de expresión de la P está más relacionada con el pronóstico que la de la E.


El equipo ha observado que en un tipo de tumores de cavidad oral precoces, los carcinomas intraepiteliales, en los que las células tumorales no han invadido la membrana basal, la cadherina E ha perdido su expresión, pero no así la P, según informa Diario Médico. “Lo interpretamos como que la P mantiene la cohesión entre las células e impide que el tumor traspase la membrana basal”, expone el doctor Mario Muñoz.