El desarrollo de nuevos materiales
y técnicas basados en los principios de la odontología
adhesiva ha mejorado el aspecto estético de las restauraciones
dentales. Entre estas, se han propuesto las carillas de cerámica
para el tratamiento de dientes estéticamente comprometidos.
Así, la colocación de carillas de cerámica
esta indicada para los pacientes que tienen problemas morfológicos
de defectos de color importantes que afectan a numerosos dientes.
Esta
técnica requiere una preparación mínima
del diente, confinada al esmalte, y representa una alternativa
conservadora a las coronas convencionales de cerámica.
Además, la localización supragingival de los
márgenes cervicales de estas restauraciones favorece
una correcta higiene oral y disminuye los riesgos de enfermedad
periodontal. Debido a su aspecto natural y sus propiedades
físicas, las cerámicas se han empleado comúnmente
para la fabricación de carillas. Las cerámicas
son resistentes al desgaste, exhiben una estabilidad del
color excelente, y presentan un coeficiente de expansión
térmica similar al del esmalte. También presentan
una buena estabilidad química en el ambiente bucal
y se describen como el material odontológico más
biocompatible. Además, los recientes avances en los
procedimientos de fabricación han mejorado sustancialmente
las propiedades mecánicas y la adaptación
marginal de las carillas de cerámica.
Actualmente,
se emplean habitualmente los materiales de cemento de composite
para el cementado de las carillas de cerámica. Estos
materiales pueden proporcionar un enmascaramiento eficiente
de la estructura dental decolorada subyacente, y también
reproducir el aspecto policromático de los dientes
naturales.
Además,
cuando se unen esmalte y cerámica, pueden prevenir
la filtración marginal y eliminar el riesgo de caries
secundaria o tinción interfacial. No obstante, el
acabado del margen cervical se ha considerado un problema
clínico, debido al exceso de cemento que se observa
frecuentemente alrededor de los márgenes y en la
superficie glaseada de la porcelana durante el cementado.
Se
han descrito distintos métodos para eliminar este
exceso de cemento tanto antes como después de la
polimerización. Tay y cols. Publicaron que el uso
de una <<técnica del pincel mojado>>
era adecuada para eliminar la resina liquida antes de la
polimerización. Por otro lado, el cemento polimerizado
puede ser pulido empleando diamantes finos o fresas de carburo,
pero el sobrecalentado y la vibración que se desarrolla
durante este procedimiento puede provocar fracturas interfaciales.
Además, Pueden observar algunos defectos de superficie
y daño a la cerámica en la superficie de la
cerámica glaseada que se ha eliminado mediante instrumentación
mecánica.
Debido a que requiere tiempo y es casi imposible recuperar
el glaseado de la cerámica en el sillón, se
recomienda tener un especial cuidado durante el procedimiento
de acabado. Este artículo describe una técnica
de acabado innovadora para alcanzar una adaptación
marginal óptima de las carillas de cerámica
y para evitar una superficie rugosa que resulta frecuentemente
de la eliminación del glaseado de la cerámica.
Se examinó la mejora en la calidad de los márgenes
con microscópica electrónica (SEM).
CASO
CLINICO
El
paciente seleccionado para ilustrar esta técnica
era una mujer de 35 años de edad con un diastema
importante asociado con problemas morfológicos de
los incisivos superiores. El examen clínico no reveló
ningún signo de enfermedad periodontal y se confirmó
la vitalidad pulpar de cada diente a tratar. Se tomaron
fotografías preoperatorias, el color e impresiones
de alginato durante la primera visita. Esto permitió
la preparación de un encerado diagnostico que proporcionó
mucha información técnica para el futuro tratamiento.
También fue útil el encerado diagnóstico
para la demostración y discusión del plan
de tratamiento con el paciente. Se decidió poner
carillas en los cuatro incisivos superiores.
Las preparaciones, que incluían recubrimiento incisal,
se extendieron hasta el área proximal de cada diente
y eran adecuadas para cerrar diastemas. Se eliminó
aproximadamente 0,5 mm de esmalte vestibular con fresas
de diamante (brasseler, Savannah, Georgia) y se acabó
el margen gingival de la preparación yuxtagingivalmente
con un chánfer de 0,5 mm. Tras empaquetar un hilo
de retracción gingival en el surco, se pulieron las
preparaciones con las fresas de diamante de grano fino correspondientes.
Este procedimiento se recomendó para mejorar la precisión
de la restauración.
Empleando una cubeta de resina acrílica individualizada
(Pekatray, Bayer Dental, Leverkusen, Alemania) se tomó
una impresión de polivinilsiloxano (Coltene President,
Alstäne, Suiza) de los dientes preparados, y se hicieron
carillas de composite provisionales adheridas a la superficie
de esmalte con un punto de resina líquida. Un técnico
de laboratorio fabricó las carillas de cerámica
(Fortune Williams, New York), siguiendo las instrucciones
del fabricante. La impresión fue enviada al laboratorio
y vaciada con yeso dental de alta resistencia para fabricar
los modelos maestros. Estos se recortaron bajo microscopio
estereoscópico (Zeiss, Alemania) a 12 aumentos, y
se aplicó una capa de adhesivo de cianocrilato apical
al margen cervical para prevenir la fractura de los modelos.
Entonces se prepararon duplicados de las preparaciones,
empleando un material de revestimiento cerámico que
permite la fusión de la cerámica directamente
en el modelo refractario.
Tras el chorreado con arena de los modelos refractarios,
se colocaron las carillas en sus moldes y se tomó
una impresión. Se prepararon réplicas con
material de epoxiresina(Epon 812, Ladd Research, Vermont)
y se recubrieron de oro para evaluar los huecos marginales
(Phillips XL 20, Eindhoven, Holanda) empleando microscopía
electrónica de barrido.
Durante la segunda visita, se eliminaron las carillas temporales
de resina y se limpiaron los dientes cuidadosamente con
polvo de piedra pómez mezclado en una solución
de hipoclorito sódico al 3%. Se hizo una prueba de
cada carilla para evaluar el ajuste y el tono antes del
aislamiento de los dientes con un dique de goma. Se aplicó
una fina capa de cera protectora pegajosa a las carillas
del incisivo central superior izquierdo. Las carillas del
incisivo central superior derecho y el incisivo lateral
superior izquierdo no fueron protegidas con cera. Las carillas
fueron grabadas a continuación con ácido fluorhídrico
al 10% (Cresco Dental Products Inc., Texas) e inmediatamente
silanizadas con Scotchprime (3M Dental Products, St.Paul,
Minnesota).
Se
pintó una fina capa adhesiva dentinario de polimerización
dual Scotchbond sobre la cerámica grabada y se cubrió
con una capa de cemento de composite (3M). Simultáneamente
se realizaron los mismos procedimientos en las superficies
de esmalte tras un grabado ácido con el gel ácido
ortofosfórico al 37% (De Trey-Dentsply, Alemania).
Entonces se asentaron las carillas cerámicas sobre
los dientes y se eliminó el exceso de cemento de
composite con un pincel fino majado con resina líquida.
Las carillas se mantuvieron en su lugar con una presión
suave y fueron fotopolimerizadas durante un minuto en cada
superficie.
La
cera protectora fue eliminada de las carillas del incisivo
lateral superior derecho y del incisivo central superior
izquierdo empleando un Cuchillo Brand Parker. Se pulieron
los márgenes de estas carillas con una pasta pulidora
de diamante (Two Striper MPS, Abrasive Technology Inc.,
Ohio). Las carillas del incisivo central superior
derecho y del incisivo lateral superior izquierdo fueron
acabadas con fresas de diamante de grano fino(1)(Set Modular
Veneer, Intensiv, Gentillino, Suiza), puntas de
goma de pulir porcelana (Shofu Inc., Japón), y pasta
de pulir porcelana (Two Striper MPS).
Set Modular Veneer, Intensiv
Una
semana tras el cementado, se citó de nuevo al paciente
en al consulta dental para evaluarlo. La exploración
clínica mostró una ligera inflamación
gingival alrededor de las coronas cementadas sin usar la
cera protectora. Se tomaron fotografías postoperatorias
a los tres meses. Posteriormente, se colocó un hilo
de retracción en el surco gingival de cada diente
restaurado y se tomó una impresión de la superficie
vestibular, extendiéndose al margen cervical. Se
prepararon las réplicas para realizar microscopía
electrónica de barrido. La adaptación marginal
de las carillas de cerámica se clasificó según
los criterios de calidad descritos previamente por Lutz.
RESULTADOS
El
espacio marginal medio de las carillas de cerámica
antes del cementado fue calculado a partir de seis localizaciones
de mediad distintas en cada carilla. Se detectó un
valor medio de 61 µm (26 +_µm) . En el área
cervical central, los espacios fueron menores que en las
áreas proximales. Tampoco se observó ninguna
diferencia significativa (p<0,05) entre los espacios
marginales de las cuatro carillas. Dependiendo de la técnica
de acabado, la adaptación marginal de las carillas
de cerámica mostró diferentes patrones tras
el cementado. Cuando se aplicaba cera protectora, el 92%
del total de la longitud del margen presentaba un margen
excelente asociado con pocos defectos como el sobreobturado
(6%) y la apertura marginal (2%). Se observaron cambios
menores en la calidad de la superficie glaseada de la cerámica
antes y después de los procedimientos de acabado.
Cuando se emplearon técnicas de acabado convencionales,
el 63% de la longitud del margen fue considerada excelente,
el 11% sobreobturado y el 26% con una apertura marginal.
También se observaron algunas modificaciones en la
superficie lisa, debido a la eliminación del glaseado
durante los procedimientos de acabado.
DISCUSIÓN
Durante
los últimos años, algunos pacientes han puesto
más énfasis en el aspecto cosmético
de las restauraciones dentales. Al mismo tiempo, los odontólogos
se han preocupado de buscar tratamientos más conservadores
que puedan mantener tato la función como la estética.
Así, las carillas se han hecho cada vez más
populares y se emplean ampliamente para restaurar dientes
con un compromiso estético.
Aunque ambos materiales, cerámica y composite, han
sido propuestos para la fabricación de carillas,
la cerámica se considera el mejor material en términos
de longevidad clínica. No obstante, la colocación
de carillas indirectas de cerámica requiere la colaboración
de un técnico, así como dos visitas a la consulta
dental, lo que afectará a su vez al coste final de
la restauración. Por tanto, la relación costes/longevidad
debe ser evaluada con atención. Recientemente, Dune
y Millar publicaron que la longevidad clínica de
las carillas de cerámica está más relacionada
con la adaptación marginal que con la fractura del
grueso de la cerámica.
Varios factores pueden influir en la adaptación marginal
de las carillas de cerámica adheridas. En primer
lugar está el ajuste inicial, es decir, la amplitud
del espacio interfacial entre las carillas de cerámica
y el molde. En este estudio se observó un espacio
marginal de 61µm, lo que puede considerarse como clínicamente
aceptable, ya que puede obtenerse un grueso mínimo
de la película de cemento en el margen cervical tras
el cementado. En segundo lugar está la eliminación
del exceso de cemento de composite y el acabado de los márgenes
tras el cementado. Debido a la excelente adaptación
del color entre la cerámica, el cemento de composite
y el esmalte, se ha considerado el acabado intrabucal como
un problema clínico. Con frecuencia se eliminan esmalte
extramarginal y cerámica glaseada durante los procedimientos
de acabado, lo que lleva a una degradación marginal.
Para salvar estos problemas, se han propuesto distintos
procedimientos de acabado para las restauraciones adhesivas.
Clark y cols. Afirmaron que la colocación de un marcador
del esmalte extramarginal era adecuada para el acabado de
las restauraciones de composite. Un estudio de Lösche
y Roulet mostró que el uso de un barniz de color
mejoró la adaptación marginal de los inlays
de Cerec. Estos resultados condujeron al estudio presente,
que fue diseñado para valorar la posibilidad de que
una capa protectora de cera pegajosa pudiese mejorar la
adaptación marginal de las carillas de cerámica
adhesivas. Cuando se aplicaba la cera protectora, la proporción
de márgenes excelentes aumentó sustancialmente
(de un 63% a un 92%). Este resultado podría explicarse
por el hecho de que el exceso de cemento de composite era
claramente detectado y fácilmente eliminado debido
a que la cera evitaba que pudiese adherirse a la superficie
cerámica. Además la proporción de aperturas
marginales disminuyó en un 50% lo que a su vez debe
ser considero como una mejora en el sellado marginal de
la restauración. Esto podría ser atribuido
al hecho de que había menos cemento que eliminar
y , por lo tanto, menos calor o fricción debidos
a las fresas de acabado, que producen microgrietas.
Finalmente, debería remarcarse que el uso de una
cera pegajosa también puede evitar el grabado accidental
de la superficie externa de cerámica en la preparación
durante la prueba y el cementado.
CONCLUSIÓN
La
colocación de una fina capa de cera protectora en
la superficie cerámica antes de la cementación
puede facilitar el acabado de las carillas y mejorar efectivamente
la calidad del margen, protegiendo tanto las superficies
cerámicas glaseadas como el esmalte extramarginal
de la abrasión del acabado. Además, esta técnica
puede reducir sustancialmente tiempo que se requiere para
acabar los márgenes de las carillas. Se necesita
una investigación clínica adicional para confirmar
el beneficio de esta técnica en al longevidad clínica
de las carillas de cerámica adheridas.
Fuente:
Articulo Of. Esthetic Dentistry, Edición Española
MASSIMO FUZZI, MD, DMD (Practica privada, Bolonia, Italia).Redacción:
SERGE BOUILLAGUET, DMD (Profesor, Departamento de Odontología
Conservadora y Endodoncia, Facultad de Odontología,
Universidad de Ginebra, Ginebra, Suiza)
JACQUES HOLZ, DMD, PD (Profesor y catedrático, Departamento
de Odontología Conservadora y Endodoncia, Facultad
de Odontología, Universidad de Ginebra, Ginebra, Suiza).