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Este problema afecta
más a mujeres de entre 18 y 35 años debido entre
otras causas a los factores hormonales. La proporción
de pacientes es de 9 mujeres por cada hombre. El Síndrome
de Articulación Temporomandibular (ATM) indica la afectación
de la articulación que une la mandíbula con
el cráneo. "La importancia de esta articulación
radica en el continuo movimiento al que está sometida,
junto con cargas, cambios funcionales u hormonales que experimenta",
señala el doctor Rafael Martín-Granizo López,
Secretario General de la Sociedad Española de Cirugía
Oral y Maxilofacial (SECOM) y Médico Adjunto del Hospital
Clínico San Carlos de Madrid.
"Este
problema consiste en la aparición de chasquidos de
la articulación, dolor y en algunas ocasiones el bloqueo
de la mandíbula cuando ésta queda atrapada",
continúa el doctor Martín-Granizo. "Esta
dolencia afecta fundamentalmente a las mujeres en comparación
con los hombres en una relación de 9 a 1, siendo la
mayoría mujeres jóvenes de entre 18 y 35 años",
destaca el doctor Florencio Monje Gil, Jefe del Servicio de
Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Infanta Cristina
de Badajoz. "Entre las causas de esta mayor incidencia
en mujeres destaca una mayor elasticidad en el tejido de la
mujer junto con laxitud (ligamentos más débiles),
además de factores hormonales (por la mayor cantidad
de estrógenos)".
Los
últimos estudios realizados en Estados Unidos están
demostrando que hasta un 40% de los adolescentes han podido
padecer algunos de los síntomas del Síndrome
de la ATM. "Este porcentaje tan elevado indica la existencia
de hábitos masticatorios incorrectos, como tomar chicle
de manera abusiva, masticar cosas muy duras, tomar frutos
secos o incluso morder lápices o morderse las uñas"
continúa explicando el doctor Monje. Por ello, muchos
de los hábitos que tenemos en la actualidad pueden
provocarnos problemas en la articulación temporomandibular,
con las consiguientes molestias y necesidad de un tratamiento.
Mayor incidencia en mujeres Junto con la existencia de estos
hábitos incorrectos, el estrés constituye otro
de los más importantes factores en el desarrollo de
este problema.
"En
este caso, la mujer suele ser la que padece con más
frecuencia este síndrome provocado por el estrés,
y por su mayor tendencia al bruxismo (un apretamiento nocturno
o diurno de los dientes) como un medio para liberar las tensiones.
Esto genera sobrecargas articulares o una mayor presión
sobre la articulación. Asimismo existen otros factores
que pueden llevar al desarrollo de este síndrome de
la ATM como los golpes sobre la mandíbula." señala
el doctor Martín-Granizo.
Se
están llevando a cabo estudios que relacionan la existencia
de determinadas hormonas (como la prolactina) con una mayor
probabilidad de padecer este problema. De esta manera los
pacientes con artritis reumatoide son más propensos
a padecer esta lesión", explica el doctor Monje.
Todo ello indica la importancia de esta dolencia por la multitud
de causas que están relacionadas con su desarrollo
y que llevan a que las consultas por este síndrome
en los Servicios de Cirugía Oral y Maxilofacial del
Sistema Nacional de Salud, representen el 25-30% de los casos.
Prevención y tratamiento en esta dolencia, el tratamiento
pasa por distintas fases desde los diferentes métodos
conservadores hasta llegar al último escalón
que es la cirugía, y a la que se recurre en los casos
en los que los tratamientos conservadores no consiguen la
mejoría del paciente.
El
primer escalón del tratamiento consistiría en
la adopción de hábitos más correctos,
como el no apretamiento de dientes o el masticar cosas menos
duras y de una manera más adecuada. Además se
pueden realizar ejercicios para la boca y usar relajantes
musculares por prescripción médica. Además
se pueden colocar férulas de descarga fundamentalmente
para las personas que padecen bruxismo.
"Gracias
a estas actuaciones se consigue un porcentaje de éxito
del 95% de los casos", señala el doctor Monje.
Cuando estas técnicas fracasan, la cirugía resulta
fundamental. "Las técnicas quirúrgicas
se han perfeccionado en los últimos diez años
y los resultados de mejoría de los pacientes se sitúan
en un 90% de casos. La práctica totalidad de estas
operaciones se realizan con cirugía mínimamente
invasiva como la artroscopia o la artrocentesis (lavado de
la articulación) recurriéndose así en
muy pocas ocasiones a la cirugía abierta", apunta
el Dr. Martín-Granizo.
Redacción:
Dominio Dental
Fuente:
Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial
(SECOM) |