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Tengo 30 años de ejercer la odontología y al igual que muchos lectores de este artículo
La práctica odontológica es mi modus vivendi. Es decir, vivo de vender mis servicios profesionales odontológicos. He pasado por todas las etapas de formación profesional, carrera en la UNAM y tres postgrados:
1.- Investigación básica: métodos experimentales en microbiología y fisicoquímica, de utilidad en la elaboración de enjuagues y pastas dentales
2.-Postgrado de Periodontología en la universidad de Nueva Cork.
3.-Maestría en Ciencias en Microbiología de la misma Universidad.
Ejercí como especialista/consultor en periodoncia durante 15 años, para después reconceptualizarme y ejercer la clínica Odontológica general, así lo llamaremos. No hay nada peyorativo en ello .Los dentistas más afamados de Nueva York son los que practican bajo el concepto d periodontal-prosthesis, una sinergia Extraordinaria de ambas disciplinas.
El 90% de loa gente que entra a un consultorio dental, lo hace al de un odontólogo general, exceptuando, desde luego la parte de ortodoncia que podría tratarse aparte y tiene sus propios bemoles. El odontólogo debe capacitarse en diagnóstico y tratamiento periodontales.
Cada paciente que se sienta en el sillón dental y abre su boca requiere de un diagnóstico periodontal. El manejo clínico de la periodoncia permite darle al paciente una perspectiva real y completa del panorama de su salud dental, y desde luego, orientar a la familia hacia un concepto de perio-prevención.
Antes como periodoncista captaba pacientes referidos, ahora, capto familias enteras. El volumen del trabajo cambió y desde luego la perspectiva de tratamiento. Estar capacitado en este aspecto ha sido mi ventaja competitiva más importante. Los costos y tiempos de tratamiento integral también están más controlados.
Las especialidades llegan a se en ocasiones, una suerte de religión: uno está convencido de que solamente le interesa una fracción de la salud dental y es solamente en dicha fracción donde se encargan otros. la visión integral del caso se fracciona, así como también la responsabilidad. Desde mi punto de vista y experiencia de vida, esto nunca funcionó. El titular del consultorio debe poder establecer un esquema de diagnóstico, perio-prevención y tratamiento perio-protésico integral. Los pacientes están cansados de ser remitidos a dos o tres consultorios diferentes para resolver el funcionamiento de sólo un órgano dentario. El caos vial del D.F. ya lo hace imposible
Ubiquemos por un momento en el lugar de los pacientes. Se nos fracturó un primer molar y requiere endo, perio por alargamiento coronal, reconstrucción y corona o incrustación. Si nos lo pueden hacer todo un sólo operador en forma eficiente y ese operador es el absoluto responsable, ahí mismo lo resolvemos. Tengo a dos excelentes endodoncistas que me asisten, pero el resto lo hago personalmente; el paciente no se mueve del sillón. Una forma eficiente de resolver los problemas convence a los pacientes. Un paciente satisfecho y con mensaje preventivo nos recomendará: traerá al consultorio a sus parientes y amigos cercanos.
El factor clave estriba en esa primera consulta donde se establece un diagnóstico y se le inculca al paciente el concepto de perio-prevención, especialmente si tiene problemas periodontales.
Sí deseas ver más del artículo adquiere la revista Odontología Actual Año 3 Num.36 Abril 2006
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