En
el presente trabajo se informan 23 casos de niños entre
6 y 10 años de edad, en quienes se realizó tratamiento
quirúrgico de anquiloglosia mediante cirugía
del músculo geniogloso de un enfoque prospectivo, con
el que se espera obtener mejores resultados a largo plazo,
comparado con la frenilectomía tradicional, logrando
un aumento generalizado de la función durante el habla,
sin provocar trastornos en la sensibilidad de la lengua.
Introducción
La
anquiloglosia puede ser parcial o completa y es un defecto
congénito del frenillo, o una fijación del mismo
que se extiende hasta la punta de la lengua, lo que provoca
la unión de ésta con el piso de la boca limitando
su extensión. Es el acortamiento congénito del
frenillo lingual o fijación del mismo que se extiende
hasta la punta de la lengua, lo que limita su extensión.
Dado
que existe una definición funcional imprecisa del trastorno,
las estimaciones de su frecuencia varían entre uno
de cada 250 niños y uno de cada 2,500 recién
nacidos. Los grados intensos de anquiloglosia se distinguen
fácilmente y suelen mostrar una hendidura o diastema
en la línea media de la mandíbula, pero en sus
grados leves quizá no representen estado patológico
que influya el desarrollo de la mandíbula, la posición
de los dientes ni en la fonación, por lo que la decisión
de su tratamiento debe considerarse cautelosamente.
Para
normar la conducta de la necesidad de tratamiento en pacientes
con sospecha de anquiloglosia debe tomarse en cuenta antecedentes
como dificultad para succionar e incapacidad de masticar algunos
alimentos, mordedura repetida de la lengua, imposibilidad
de lamerse los labios, defectos del habla, sobre todo en los
sonidos como t, d, n, r, l; en sílabas y frases como
la, ta, te, talla, guanta, bat; en general un habla poco inteligible.
En
algunos casos, estos defectos pueden manejarse adecuadamente
con la ayuda de un foníatra, con o sin tratamiento
quirúrgico.
Material y Métodos
Se
realizó la valoración clínica preoperatorio
en un grupo de 23 preescolares de entre 6 y 10 años
de edad, quienes fueron enviados al servicio de cirugía
maxilofacial por presentar problemas de lenguaje, succión,
incapacidad comprobada para lamerse los labios y defectos
del habla, antes mencionados.
A
todos los pacientes se les realizó examen minucioso
de la cavidad bucal y movilidad de la lengua con el propósito
de cumplir con los lineamientos para el diagnóstico
de anquiloglosia. Se solicitaron estudios de laboratorio y
la colaboración de los servicios de pediatría
y anestesiología, así como la valoración
psicológica adecuada para que, en cuanto las condiciones
generales de todos los pacientes lo permitieran, fueran programados
para tratamientos quirúrgicos. Posteriormente los pacientes
se controlaron en consulta externa hasta su recuperación
definitiva. En la actualidad se encuentran bajo vigilancia
del foníatra, presentando resultados favorables.
Técnica
Quirúrgica