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En
los foros sobre odontología, el tema más tratado
y que importa en gran medida a la comunidad odontológica
es el referente a la conveniencia o no de usar las amalgamas.
Desde esta página hemos hablado del tema, con dos noticias
relacionadas. Una se basaba en una queja que salió
publicada en la página web del defensor del paciente,
sobre la posible toxicidad de la amalgama, y otro artículo
resumiendo el estado de opinión de la comunidad odontológica
en este tema, haciendo hincapié en los defensores de
la amalgama y en los defensores de sus substitutivos, como
los "composites".
Aportaciones
La
amalgama de plata como restaurador dental está en un
claro descenso del uso, en detrimento de materiales con más
cualidades estéticas. La amalgama, desde los inicios,
ha sido un material muy controvertido a causa del mercurio
que contiene.
Investigadores de la Universidad de Calgary, en Canadá
hallaron que la masticación libera pequeñas
cantidades de vapor de mercurio de las restauraciones de la
amalgama de plata, y que los niveles de mercurio en sangre,
orina y cerebro tenían relación con el número
de restauraciones de amalgama de plata.
Los
estudios han demostrado una serie de datos:
- Que
la exposición al mercurio de las amalgamas es menor
que la exposición de mercurio de alimentos, agua,
aire, medicamentos, cosméticos...
- Que
el vapor que se desprende de las amalgamas puede llegar
a ser de 1 a 3 microgramos de vapor/día, según
la O.S.H.A. (Occupational Safety and Health Administration).
- En
individuos con muchas restauraciones de amalgama se hallan
unos 4 microgramos/gramo de creatinina en orina. Los problemas
empiezan cuando la proporción es a partir de 25 microgramos/gramo.
- Puede
existir sensibilidad o alergia al mercurio, debido a la
pérdida de vapor de mercurio
- Se
estima que la posibilidad que pueda aparecer un efecto secundario
por la utilización de la amalgama es de un paciente
por cada 2.300
- No
se han encontrado riesgos en embarazadas ni en profesionales
de la odontología.
Se
dice que estas pequeñas cantidades de mercurio pueden
provocar desde migrañas hasta esclerosis múltiple.
Para tratar este tema debe seguirse las normas publicadas
por la A.D.A (American Dental Association), que advierte que
el mayor riesgo puede ocurrir al remover amalgamas antiguas,
que deben realizarse bajo aislamiento absoluto del campo operatorio.
La dosis máxima en el consultorio dental es de 300-500
microgramos/m3 de aire.
Pero
no existen experiencias con un rigor científico que
puedan demostrar algún aporte sobre la peligrosidad
de las amalgamas. Lo que parece una respuesta positiva a la
remoción de las amalgamas puede ser un efecto placebo
o una mejoría espontánea en el curso de una
enfermedad.
Lo
que se debe tener en cuenta es que el mercurio está
en el aire, el agua y tantos otros elementos que encontramos
en la vida cotidiana. Que los dentistas tienen unos niveles
de 2 a 4 veces superiores que el resto y en cambio su salud
no se ve afectada y que no existen evidencias que las mujeres
embarazadas y los niños corran riesgo bajo los niveles
de vapor de mercurio de las amalgamas.
Conclusiones
Instituciones
como la A.D.A. o el Comité de Investigación
de la A.A.R.D. repiten cada año que "no existe
evidencia documentada para recomendar la no utilización
de amalgamas dentales". Pese a todo, en algunos países
nórdicos se está restringiendo su uso por motivos
ecológicos.
La Institución Food and Drug Administration emite informes
en el mismo sentido; "no hay datos científicamente
válidos que demuestren la causalidad de alteraciones
o lesiones producidas por la amalgama dental".
Lo cierto es que ahora se valora la amalgama por su longevidad
y su poca propensión al fracaso, y en definitiva no
existe ningún trabajo que demuestre la peligrosidad
del mercurio de las amalgamas.
Redacción:
Dominio Dental
Fuente:
Profesor Javier Garro. Catedrático en patología
y terapéutica dentales en la facultad de medicina y
odontología de Barcelona |